En su artículo “Orientaciones para la creación de un incentivo para producciones extranjeras en Brasil”, publicado el 9 de agosto por la “Revista de Cinema”, Steve Solot, presidente del Latin American Training Center y director ejecutivo de la Red Brasileña de Film Commissions-REBRAFIC, destaca que Brasil es uno de los pocos países de Latinoamérica que aún no ofrece un incentivo para producciones extranjeras.

“Sin embargo, la buena noticia es que el Ministerio de Cultura y la Agencia Nacional de Cine-Ancine iniciaron este año, por fin, un proceso sistemático para crear un incentivo para producciones extranjeras a través de la creación de un Grupo de Trabajo (GT) oficial en el Consejo Superior del Cine, intitulado ‘Políticas para atraer producciones y coproducciones internacionales’. Este Grupo ya se reunió en tres ocasiones e invitó representantes de film commissions brasileñas para participar.”, afirma Solot.

El artículo trae también ejemplos de éxito de otros países y orientaciones específicas para que Brasil se convierta en un destino internacional competitivo y, de esa forma, pueda aprovechar los muchos beneficios para el desarrollo económico del país, desde la creación de empleos a la expansión de la industria audiovisual nacional.

Orientaciones para la creación de un incentivo para producciones extranjeras en Brasil
Por Steve Solot*

Actualmente, en el escenario internacional de producción cinematográfica, televisiva y digital, la primera pregunta hecha por un productor es siempre la misma: “¿Cuál incentivo su país ofrece?”, pregunta recurrente en todos los mercados y festivales de cine internacionales, como Cannes, Berlín, Toronto, Río, AFM, Ventana Sur, en los que la Red Brasileña de Film Commissions – REBRAFIC participó en nombre de sus 26 film commissions asociadas.

El impacto positivo generado por los incentivos a las producciones internacionales en el desarrollo económico y la creación de empleos es notorio y fuertemente evidenciado por diversas fuentes confiables, como la Asociación Internacional de Film Commissions – AFCI, la Entertainment Partners – Financial Solutions – EP y el Índice de Incentivos Globales de la Olsberg SPI. En los últimos años, con la intención de capturar estos beneficios y destacarse como destino atractivo para producciones internacionales, los países latinoamericanos siguieron la tendencia global de crear sus propios incentivos.

Brasil es uno de los pocos países de la región que aún no ofrece referido incentivo. Sin embargo, la buena noticia es que el Ministerio de Cultura y la Agencia Nacional de Cine-Ancine iniciaron este año, por fin, un proceso sistemático para crear un incentivo para producciones extranjeras a través de la creación de un Grupo de Trabajo (GT) oficial en el Consejo Superior del Cine, intitulado “Políticas para atraer producciones y coproducciones internacionales”. Este Grupo ya se reunió en tres ocasiones e invitó representantes de film commissions brasileñas para participar. La REBRAFIC contribuyó forneciendo información importante sobre diversos asuntos relevantes, como entrenamientos, incentivos, regulación, representación internacional, entre otros.

Pero ¿cuál sería el formato ideal de un incentivo para producciones extranjeras en Brasil?

A primera vista, puede existir un conflicto de intereses para crear este tipo de incentivo: por un lado, cualquier incentivo significativo implica el desembolso de recursos públicos considerables, y, por otro, los resultados se destinan específicamente al sector audiovisual (impacto directo), antes de difundirse para otros sectores económicos (impactos indirectos e inducidos).

Sin embargo, vemos como muchos países alrededor del mundo ya adoptaron sistemas y modelos de incentivo que están atrayendo producciones extranjeras con éxito. Con base en los modelos europeos de incentivo a las producciones extranjeras, como el Tax Rebate for Foreign Productions-TRIP, en vigor en Francia, además de los otros modelos existentes hoy en el Reino Unido y en Hungría, por ejemplo, los modelos ofrecidos en los Estados Unidos (como el de Nueva York y de Georgia), aquellos ofrecidos en Latinoamérica (como en el Chile, Colombia, República Dominicana, Panamá, México y Trinidad y Tobago) y los modelos existentes en la Asia-Pacífico (como en Australia, Nueva Zelanda, Singapur y Tailandia), podemos establecer que se deben considerar las siguientes orientaciones en la creación de un modelo brasileño:

  • Reembolso (rebate) o crédito fiscal reembolsable/transferible.
  • Incentivo de, por lo menos, 5% en el primer año, para alcanzar 25% en los años siguientes.
  • Solicitud a través del productor local.
  • Desembolso para el productor local.
  • Diversos incentivos de acuerdo a la plataforma/contenido (cine, TV, OTT, digital/juegos).
  • Criterios transparentes para la calificación de los gastos para el reembolso/crédito.
  • Los gastos calificados para el reembolso deben incluir producción, postproducción, I&D y VFX.
  • Minimizar la burocracia administrativa.
  • Enfatizar OTT y nuevos medios.
  • No exigir la llamada “prueba cultural”, como es el caso en Europa.
  • Adoptar un sistema de puntuación para estimular el uso de elementos culturales.
  • Obligación de ofrecer un programa de capacitación para los equipos de producción.

Se espera que el Grupo de Trabajo considere todos estos factores y los ejemplos de éxito en otros países para desarrollar un mecanismo eficiente de incentivo a la producción audiovisual extranjera que pueda asegurar que Brasil se convierta en un destino internacional competitivo y, de esa forma, pueda aprovechar los muchos beneficios para el desarrollo económico del país, desde la creación de empleos a la expansión de la industria audiovisual nacional.

*Director Ejecutivo de la Red Brasileña de Film Commissions-REBRAFIC
Presidente del Latin American Training Center-LATC

Publicado originalmente (en portugués) en: “Revista de Cinema”.

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