En su nuevo artículo, publicado el 24 de agosto en el «Portal Exibidor», Steve Solot, Presidente de LATC y Asociado para Latinoamérica de Olsberg•SPI, aborda la necesidad urgente de profesionales técnicos altamente calificados para satisfacer la creciente demanda de producción de contenido audiovisual en Latinoamérica.

 

El punto débil de la cadena de producción audiovisual: la capacitación de mano de obra técnica en Latinoamérica

Por Steve Solot

En los últimos años, en la industria audiovisual, hubo una creciente búsqueda por equipos técnicos de producción y postproducción altamente calificados para satisfacer la demanda de producción de contenidos generada por los servicios de «streaming», así como de la producción tradicional. Sin embargo, en todos los países de Latinoamérica, hay una carencia general de equipos capacitados para satisfacer estas demandas. Con la pandemia, muchas producciones se pausaron, pero la industria proyecta una rápida recuperación de crecimiento, y una demanda aún mayor para la producción de contenido audiovisual, y en consecuencia, una mayor demanda de equipos capacitados de profesionales técnicos below-the-line.

El contexto de la industria

En 2019, los gastos globales con producción de contenido audiovisual alcanzaron un nuevo récord de US$ 177 mil millones, y los empleos de tiempo completo en la industria, impulsados por la producción, llegaron a 14 millones. Según la PricewaterhouseCoopers (PwC), en su publicación anual “Global Entertainment & Media Outlook”, mientras la industria global de exhibición de cine está enfrentando un retorno lento a los niveles previos a la pandemia, la proyección para el streaming, u OTT (gastos con suscripción y vídeo transaccional), va a alcanzar US$ 94 mil millones hasta finales de 2025, un aumento del 60%. Actualmente, sólo en Latinoamérica, existen 494 plataformas de streaming (Whip Media 3/2021), siendo 47 en Brasil.

Inversión en la capacitación de profesionales técnicos

Frente a esta demanda sin precedentes, además de la proyección de crecimiento sostenible de la industria audiovisual, y el interés por aprovechar las oportunidades creadas por el boom, muchos países están invirtiendo en la formación y actualización de sus equipos de mano de obra de las industrias creativas. Como lo demuestra el estudio técnico de la Olsberg SPI, “Best Practices in Screen Sector Development” (9/2019), la mano de obra calificada es uno de los cuatro pilares básicos para una industria audiovisual consolidada, siendo los otros tres: incentivos, infraestructura y servicios, y un ambiente amigable al audiovisual (“film-friendly”). Muchos gobiernos y agencias de desarrollo han comprendido el valor de la industria audiovisual para el crecimiento económico en sus países debido a su impacto en otros sectores económicos. También de acuerdo a la Olsberg SPI, en promedio, el 67% de los gastos de producción audiovisual llegan a los sectores fuera de la industria (“La producción audiovisual global: el impacto de la producción cinematográfica y televisiva en la recuperación económica tras la COVID-19”, Olsberg SPI, junio de 2020). En otras palabras, la industria audiovisual tiene un impacto positivo significativo no sólo para su sector, como para la economía como un todo.

El modelo europeo

En Europa, bajo el paraguas del programa Creative Europe Media, la mayoría de los países tiene sus propios programas de formación avanzada, como el ScreenSkills en el Reino Unido, destinados a la “Recuperación económica y la futura innovación y crecimiento en todas las naciones y regiones, invirtiendo en la fuerza de trabajo calificada e inclusiva, que son esenciales para el éxito global de la industria del Reino Unido”.

Un ejemplo brasileño

Con 213 participantes de todo Brasil, la serie de clases magistrales gratuitas para profesionales de las áreas técnicas del mercado audiovisual brasileño se llevó a cabo de forma remota del 1 al 12 de febrero. El programa sin ánimo de lucro fue organizado por el Latin American Training Center-LATC, en colaboración con el Sindicato Interestatal de los Trabajadores en la Industria Cinematográfica y del Audiovisual-STIC, y la ABC Cursos de Cinema, con el apoyo institucional del SICAV, de la BRAVI y de la RioFilme. El programa se centró en las principales etapas de la cadena de producción audiovisual (preproducción, producción y postproducción), y fue impartido por profesionales renombrados de la industria. La selección de los temas de las clases magistrales a continuación se basó en las necesidades actuales del mercado, y tuvo la supervisión de Affonso Beato, ASC, ABC, y la coordinación de Keila Borges. 

  • Asistencia de dirección: construyendo paso a paso el éxito de una película – Rubens Shinkai
  • El arte de la dirección de arte – Emily Pirmez
  • La importancia de la continuidad y los desafíos digitales en el escenario – Mara Cecília Maciel
  • El papel del DIT/Gerente de Medios: los desafíos de la imagen digital, desde el set hasta la postproducción – Matheus Cury
  • La mirada y la cámara: como emocionar e involucrar con el encuadre en el cine – Carlos Ebert, ABC
  • Producción con escenarios virtuales – ¿Es realmente necesario reinventarse? – Hugo Gurgel
  • Las tendencias en la edición de los nuevos medios – Luiz Velho, Phd
  • HDR: lo que cambia, desde la preproducción a la postproducción  – José Francisco da Silva Neto, ABC (Chiquinho)
  • Los efectos visuales en Brasil: ¿cómo lograr la excelencia? – Lucia Modesto

Además de Brasil, el LATC ha organizado programas similares en Argentina y Colombia, y otros programas están programados hasta el fin del año para Bolivia, Ecuador y Perú, Centroamérica y Caribe, y también para México. Todos tienen el apoyo institucional de asociaciones y sindicatos locales.

La planificación de políticas públicas para la capacitación técnica debe centrarse en los siguientes pasos:

  1. Coordinación con la industria para identificar las necesidades específicas del sector.
  2. La creación, desarrollo, y oferta de cursos técnicos (below-the-line) relacionados a la producción de todos los formatos de contenido audiovisual (películas, TV, animación, juegos y VFX), para todos los niveles, desde pasantes y principiantes, hasta profesionales experimentados que necesitan una actualización en su área.
  3. Financiación para ciclos de clases magistrales, cursos y talleres de capacitación técnica, de manera permanente.
  4. Apoyo a una variedad de iniciativas de formación profesional en el trabajo, como prácticas, contratos a tiempo parcial por empresas productoras, y “shadowing” (observación y acompañamiento de actividades profesionales en el puesto de trabajo).

Ahora es el momento

Está claro que, con el boom de la demanda por contenidos audiovisuales y la proyección de un crecimiento aún mayor, existe una ventana de oportunidades para preparar y capacitar a los equipos técnicos. ¿Pero la industria brasileña (sectores público y privado) va a movilizarse para aprovechar estas oportunidades?

Publicado originalmente en portugués en: Portal Exibidor.

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